Conjunto monumental: Ducado y ambición
En 1574, Francisco Gómez de Sandoval y Rojas heredó el mayorazgo familiar como IV Conde de Lerma y V Marqués de Denia. Su primer movimiento estratégico fue convertir el condado en ducado, desplazando el marquesado a un segundo plano y fijando en Lerma la sede de sus dominios. Desde ese momento, la villa comenzó a transformarse en el reflejo de un poder nuevo, centralizado y personalista.
Corte paralela
Cuando Felipe III trasladó la Corte a Valladolid en enero de 1601, el duque vio la ocasión perfecta: creó en Lerma una corte privada, más controlada, reducida y afín. Felipe III, de carácter piadoso y escasa iniciativa política, delegó en su valido gran parte del gobierno. Durante dos décadas, Lerma fue escenario del poder real en la sombra: allí se diseñaron políticas, se pactaron matrimonios y se exhibió fasto con propósito político.
Un proyecto total
Entre 1600 y 1617, Lerma se transformó por completo. Se construyó uno de los conjuntos herrerianos más importantes y mejor conservados de España. Intervinieron los principales arquitectos reales del momento: Francisco de Mora, Juan Gómez de Mora y Fray Alberto de la Madre de Dios. Con una visión unitaria, ordenaron conventos, plazas, iglesias, jardines y pasadizos, trazando una ciudad ceremonial al servicio del poder ducal.
Fiestas y nacimiento
Lerma se convirtió en Corte de Recreo. A ella acudían literatos como Góngora o Lope de Vega, músicos, nobles y embajadores. En sus claustros se celebraban banquetes, representaciones y fiestas regias. En el convento de las Clarisas nació en 1610 la infanta Margarita Francisca, hija del rey Felipe III, bautizada con gran pompa. Aquella ceremonia consolidó simbólicamente la unión entre la monarquía y el ducado.
Valor patrimonial
En 1965, Lerma fue declarada conjunto histórico-artístico. Es considerada el conjunto herreriano más completo de España, con elementos urbanos y religiosos integrados. Su Plaza Mayor, con 6.862 m², es una de las mayores del país, más extensa que la de Salamanca. El Palacio Ducal, sede del actual Parador Nacional, está considerado uno de los diez mejores de la red española. Aún hoy es el único parador en la provincia de Burgos.
Centro turístico actual
Lerma forma, junto a Covarrubias y Santo Domingo de Silos, el llamado Triángulo del Arlanza, uno de los destinos culturales más completos del interior peninsular. Desde la Edad Media, la villa ha sido paso clave de la Cañada Real Burgalesa, ruta ganadera entre Extremadura y la Sierra de la Demanda. Hoy, su oferta combina historia, gastronomía y naturaleza, incluyendo uno de los pocos campos de golf de 18 hoyos de Castilla y León.
Comparación simbólica
Así como El Escorial fue símbolo del reinado de Felipe II y su modelo político-teológico, Lerma lo fue para Felipe III: una ciudad diseñada para representar el poder indirecto del valido. Mientras Madrid crecía como capital definitiva, Lerma condensó en pocos años el esplendor fugaz de una villa convertida en corte artificial. Como si el barroco, antes de instalarse en toda España, hubiera tenido aquí su primer ensayo general.